Un crucifijo de 18 cm, adornado con caracoles, ideal para la decoración de bóvedas y altares.
Su diseño único combina elementos naturales con la simbología religiosa, ofreciendo una pieza distintiva para ambientes espirituales.
Este crucifijo es perfecto para quienes buscan añadir un toque especial a su espacio, ya sea en casa o en lugares de culto.
Su tamaño compacto facilita su colocación en diversas superficies, mientras que los caracoles aportan un elemento orgánico que enriquece su apariencia.














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