La figura de Jesús con manos abiertas, de 40 cm de altura, está elaborada en yeso y marmolina, lo que le confiere una textura y un acabado de alta calidad.
Su diseño en color bronce antiguo aporta un toque clásico y elegante a cualquier espacio.
Con un peso de 1073 gramos, esta representación religiosa es ideal para la decoración de altares, hogares o espacios de meditación.
Su presencia simboliza acogida y paz, convirtiéndola en una pieza significativa para quienes buscan inspiración espiritual.
















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