La figura de Buda, elaborada con arte tibetano, es una pieza ideal para la decoración Zen.
Con un tamaño aproximado de 33 cm (13 pulgadas), esta escultura no solo embellece el espacio, sino que también invita a la reflexión y la tranquilidad.
Su diseño meticuloso refleja la riqueza cultural y espiritual del budismo, convirtiéndola en un elemento significativo para cualquier ambiente.
Es perfecta para quienes buscan armonía en su hogar o espacio de meditación.









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